Empieza por los enlaces que alguien utiliza
Revisa menús, botones de contacto, formularios y enlaces de las páginas principales. Anota la dirección de origen, el destino y la respuesta del servidor. Una herramienta de rastreo ayuda a ampliar la revisión, pero después hay que decidir qué debería encontrar la persona.
Cuándo redirigir y cuándo conservar un 404
Si el contenido se ha movido a una página equivalente, usa una redirección permanente y actualiza los enlaces internos. Si desapareció y no tiene sustituto, una respuesta 404 o 410 puede ser correcta. Redirigir todo al inicio suele dejar al visitante sin la respuesta que buscaba.
Qué comprobar después
Repite el rastreo, prueba la navegación y comprueba que no has creado cadenas o bucles de redirecciones. Los informes de Search Console pueden tardar en reflejar el nuevo estado. La documentación de Google sobre códigos HTTP explica cómo interpreta estas respuestas.
Una revisión con continuidad
Guarda una lista de cambios y revisa los enlaces al publicar contenido o sustituir servicios. Si quieres que lo llevemos nosotros, el alcance de las revisiones se acuerda dentro del mantenimiento contratado.