Parte de los productos que realmente vendes

Agrupa por la forma en que una persona busca el producto, no por el código de tu proveedor. Escribe un primer árbol de categorías y comprueba dónde colocarías cada familia. Si un producto cabe en todas, quizá las categorías sean demasiado vagas.

Categorías para orientarse, filtros para afinar

Una categoría describe un grupo reconocible; un filtro permite elegir talla, precio o material dentro de ese grupo. Evita crear una sección para cada combinación posible. En un ejemplo hipotético de calzado, «Botas» puede ser una categoría y «Talla 39» un filtro.

Comprueba las decisiones con tareas reales

Pide a alguien que encuentre tres productos sin explicarle el menú. Observa dónde duda, qué términos utiliza y si sabe volver atrás. Después revisa búsquedas sin resultado y consultas de clientes; aportan pistas para ajustar el catálogo.

Qué necesita una propuesta de tienda

Número de referencias, variantes, idiomas, formas de pago y conexiones con stock. Una tienda se presupuesta a medida; el precio de una web corporativa no incluye por defecto catálogo, filtros o comercio electrónico.